De Caricamento al Palazzo Reale: la "rive droite"

Nuestro itinerario, dedicado a la llamada “Rive droite”, o sea la parte del centro histórico que se desarrolla a la derecha de la Catedral de San Lorenzo, tiene orígen en piazza Caricamento, antiguo lugar de desembarco de las mercancías. Aquí se encuentra el Palazzo San Giorgio, actual sede de la Autoridad portuaria (Autorità Portuale). El edificio, que muestra una espléndida fachada con frescos, tiempo atrás fué sede de la  Casa di San Giorgio, la institución de finanza de la República.

Avanzando todo en línea recta desde este edificio se llega a Piazza Banchi, una  característica placeta del centro histórico con una preciosa decoración de policromía, la iglesia de San Pietro, curiosamente construida sobre algunos negocios y con la amplia Loggia di Banchi,  la primera Bolsa de mercancías de Italia.

Si después desembocamos en S. Lorenzo, se llega a la Homonima catedral, obra maestra de estilo Gótico con su  precedente estructura románica. En su interior está custodiado el Tesoro di S. Lorenzo con el “Sacro Catino”, para algunos el Santo Grial. No podemos perdernos el Museo Diocesano, situado en las inmediaciones de la catedral. En el interior de este último encontramos Teli della Passione (Las telas de la Pasión), o sea las enormes telas en tejido jeans, representando las escenas de la pasión de Cristo, considerados los precedentes de los Blue Jeans.    

En Piazza Matteotti se encuentra Palazzo Ducale, la histórica sede de los Dogi. Es posible acceder al edificio y a la plaza de Ferrari , pero observando este lado será posible observar la imponente fachada neoclasica. No podemos perdernos (en el interior del edificio) la visita a la Torre Grimaldina, antiguamente contuvo las celdas que  “acogieron” a personajes illustres como Nicolò Paganini y Jacopo Ruffini.       

A pocos pasos de Palazzo Ducale, la chiesa del Gesù, joya de barocco genovés que custodia preciosas telas de Rubens y Guido Reni.

La próxima Piazza De Ferrari dominada por la gran fuente en bronce y obra de Giuseppe Croza de Vergagni  y por los prestigiosos palacios que se asoma a la misma.

De fondo el Teatro de la Opera Carlo Felice, proyectado por Carlo Barabino. Completamente reconstruido tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, siendo uno de los teatros   tecnologicamente más avanzados de Europa.

Una pequeña desviación a lo largo de la subida S.Matteo permite llegar a Piazza S. Matteo, la sugestiva placita dominada por la pequeña iglesia con bandas blancas y negras y de los edificios pertenecientes a varios miembros de la familia Doria.

Subiendo nuevamente por Vico Casana llegamos a Via XXV Aprile y por tanto a Piazza Fontane Marose con sus magníficos edificios, algunos de ellos pertenecientes al sistema de los Palazzi dei RolliPatrimono de la Humanida de la Unesco desde el 2006.

Al fondo de la plaza podemos ver Via Garibaldi, la antigua Strada Nuova, auténtica joya de la ciudad, también esta inscrita en el patrimonio UNESCO, además a sus edificios. En la misma calle encontramos el Palazzo Bianco, Rosso y Tursi, que constituyen el recorrido Museístico de la Strada Nuova. Se trata de espléndidas moradas históricas que conservan en su interior además mobiliario original, salas con frescos y pinturas valiosas de Guercino, Rubens, Van Dyck, Caravaggio, Strozzi muchos otros más.

Al acabar via Garibaldi, no podemos olvidarnos del elegante Palazzo Grimaldi,  sobre la fachada  del cual hay pintada un reloj de sol. 

Una vez llegados a Piazza di Pellicceria, se llega al accesso de la Galleria Nazionale di Palazzo Spinola, una antigua residencia genovesa que perteneció a varios propietarios que se sucedieron en el transcurso de los siglos. Merece especial mención las obras de Antonello da Messina, Rubens, Van Dyck, Grechetto y Strozzi.      

Via San Siro ofrece la posibilidad de admirar la iglesia con el mismo nombre, sede de la primera catedral de Génova.

En su interior se conservan valiosas obras de arte, como el refinado altar mayor de bronce y marmol negro, obra del escultor francés Puget.   

Retornando en dirección Via Cairoli, en pocos minutos se llega a via Bensa y  Via delle Fontane, donde se puede admirar la imponente Porta dei Vacca. La puerta, que permite el acceso al recinto amurallado medieval, domina la entrada a Via del Campo,  la celebre via cantada por De Andrè.

Prosiguiendo el recorrido a lo largo de via Gramsci ,será posible llegar a Galata Museo del Mare, El primer Museo Maritimo del Mediterraneo, y el complejo romanico de San Giovanni di Pré y  de la Commenda.  El hospital de piedra, con los loggiati abiertos hacia el mar, con un bellísimo campanario, Hospedaba a los caballeros, mercantes y pelegrinos que retornaban de tierra Santa. Hoy es sede del museo-teatro dedicado a la historia medieval de la ciudad.

Llegados al final de via Gramsci, mirando al mar se puede entrever la Lanterna, célebre e indiscutible símbolo de la ciudad. Durante el fin de semana se puede subir hasta la primera terraza panoramica para gozar de una imperdible vista sobre la ciudad y el puerto .

De ninguna manera podemos perdernos Villa del Principe,  la espléndida residencia construida por Andrea Doria.  Circundada por el jardín de estilo italiano dominado por la Fuente de Neptuno,  la villa goza de un mirador al puerto y a la estación marítima, la histórica estación de la que partían grandes naves y que en la actualidad acoge las naves de crucero.

Prosiguiendo hacia la estación ferroviaria de plaza Príncipe, se admira el monumento a Cristobal Colón prosiguiendo hasta la estación  ferroviaria de Piazza Principe. Podemos desviarnos  “hacia las alturas” gracias al ascensor público de Montegalletto,  permitiendonos llegar al  Castello D’Albertis, edificio neogotico construido entorno al 1890 del capitán de marina Albertis. Hoy el castillo es sede del Museo de las Culturas del Mundo. En el exterior un parque con una espléndida vista sobre el puerto.

Desde via Balbi, una calle seicentesca (SXVII), sede de la universidad, se procede a llegar hasta el  Palazzo Reale, residencia oficial de los Savoia desde el 1824, con el rico mobiliario y jardines abiertos al puerto.

Tampoco podemos perdernos la galería de los espejos, proyectada siguiendo el modelo de la de  Versailles.  Al finalizar la via es casi obligatorio visitar la Chiesa della Santissima  Annunziata del Vastato, una de las más significativas iglesias de la ciudad.

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